22 junio 2016

Eco ciudades para el futuro (II)

eco ciudades
(viene de Eco ciudades para el futuro (I). Ver)
4. Mejorando la accesibilidad y la eficiencia del transporte. Una ciudad compacta facilita los desplazamientos a pie porque los servicios están próximos al ciudadano. Se proyectarán eco ciudades accesibles al peatón y no pensadas para el tráfico. Una ciudad sostenible fomenta el uso de transportes alternativos al vehículo privado diseñando carriles bici seguros, por ejemplo. En una eco ciudad, con una red de transporte público ecológico, bien organizada y monitorizada se puede analizar el tráfico priorizando los transportes de emergencia y la red pública.
5. Protegiendo el ciclo del agua y gestionando su uso responsable. El agua es un recurso esencial para la vida y su gestión responsable es básica para la eco ciudad. Se trabajará para minimizar el consumo y mantener las redes en óptimo estado para evitar pérdidas. La utilización de nuevos materiales de pavimentación drenantes permiten ya la recuperación y vuelta la red de agua reciclada para el mantenimiento de zonas verdes.
6. Controlando la emisión de contaminantes y haciendo una gestión responsable de los residuos. Los niveles de contaminación y los residuos urbanos crecen al mismo tiempo que el tamaño de las ciudades. La gestión inteligente de los servicios de recogida, reciclaje y tratamiento de residuos y de la limpieza viaria diferencian una ciudad sostenible de cualquier otra aglomeración urbana. El objetivo es reutilizar el mayor porcentaje posible de residuos sólidos convirtiéndolos en energía o nuevos productos minimizando así la cantidad de residuos desechados y controlar las emisiones de CO2 por ejemplo con pavimentos fotocatalíticos que ayudan a descontaminar el aire que entra en contacto con el suelo.
7. Protegiendo el patrimonio natural y cultural Una ciudad sostenible es amable con sus ciudadanos, facilita las relaciones y la colaboración, reinventa las plazas y pone en valor los mercados tradicionales, los centros culturales y bibliotecas, los bosques urbanos, jardines y zonas deportivas y facilita un entretenimiento accesible y sostenible.
La ciudad del futuro es inteligente y está pensada como espacio resiliente: evolucionando constantemente para resultar sostenible y habitable. Eco-ciudades pensadas para sus ciudadanos.