22 julio 2016

LA CASA PASIVA. CONSTRUCCIÓN SOSTENIBLE

quadro. la casa pasiva
Es difícil escapar a la responsabilidad de dejar a nuestros hijos un planeta mejor del que nos encontramos. Podemos hacerlo, además, empezando por nuestra propia casa. La investigación en nuevos materiales y dispositivos domésticos permite convertir ya mismo nuestro hogar en una casa pasiva casi en un 90%.
El II Foro de las Ciudades celebrado en Madrid ha recordado a profesionales y consumidores concienciados con el problema del cambio climático los objetivos marcados por la ONU para transformar el mundo de aquí a 2030.
Son 17 objetivos que van desde la erradicación de la pobreza, al acceso al agua y su saneamiento, pasando por la lucha contra la desertización, la protección de los océanos, el desarrollo de infraestructuras sostenibles y la necesidad de repensar las ciudades  para convertirlas en asentamientos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
Lejos de considerarlo una tarea exclusivamente en manos de las administraciones y los gobiernos, Naciones Unidas acerca su lenguaje a los ciudadanos para involucrarlos en la lucha para conseguir un mundo habitable y hacerlo en los próximos 15 años.
  • Utilice la orientación de su casa en su beneficio. El aprovechamiento de la luz del sol ha sido tradicional en la construcción de cualquier asentamiento humano desde la prehistoria. Ahora, además, se puede aprovechar la luz solar con la instalación de placas de última generación y acumuladores domésticos que permiten a una casa ser prácticamente autosuficiente en calefacción y agua caliente.
  • Aísle su casa. Los nuevos materiales permiten que el calor recibido del exterior no escape en los meses de frío y que el fresco de las primeras horas de la mañana de los meses más cálidos refrigere los interiores durante más tiempo. Utilice materiales reciclados para disminuir su huella de carbono.
  • Economice el agua. El agua de lluvia ha sido recuperada para el consumo antes de que los hombres pusieran nombre a las ciudades. Hay nuevas formar de ahorrar y reciclar. Por ejemplo la investigación ha conseguido materiales de pavimentación que filtran y redirigen el agua de lluvia para su aprovechamiento en el riego de las ciudades. Esos mismos materiales están al alcance del consumidor para uso doméstico.
Tres objetivos que nos acercan a ese mundo habitable y sostenible que sueña la ONU para 2030.